El frente unido —que integra a las Asociaciones de Padres, Directores, Amigos y Empleados de Head Start— presenta una postura conjunta ante los cambios propuestos a las Normas de Desempeño y exige considerar la realidad particular de la Isla.
SAN JUAN, PUERTO RICO — La Asociación de Head Start de Puerto Rico —en una histórica alianza que agrupa a la Asociación de Padres, la Asociación de Directores, la Asociación de Amigos y la Asociación de Empleados de Head Start— presentó una postura conjunta unificada frente al aviso de reglamentación propuesta (NPRM, Docket ACF-2026-0595) para la reducción de cargas administrativas federales.
Aunque la organización respalda el objetivo general de simplificar trámites y optimizar recursos, advirtió firmemente que la desregulación indiscriminada no debe ocurrir a expensas de las salvaguardas de calidad, salud, seguridad y estabilidad financiera que benefician a más de 21,300 niños y sus familias en la Isla, sustentados por una inversión federal superior a los $320.5 millones anuales.
“Reducir la burocracia no puede significar bajar la calidad de los servicios que reciben nuestros niños y sus familias. Como presidente de la Asociación de Directores de Head Start de Puerto Rico, apoyamos los cambios que ayuden a los programas a trabajar de manera más sencilla y a dedicar más tiempo y recursos al servicio directo. Sin embargo, hay cambios propuestos que nos preocupan porque podrían afectar el funcionamiento de nuestros programas y los servicios que ofrecemos”, expresó Javier Negrón, presidente de la Asociación de Directores de Head Start.
La coalición identificó tres áreas prioritarias de extrema preocupación que requieren atención urgente y modificaciones específicas para el contexto puertorriqueño:
- Enseñanza exclusivamente en inglés
- Reducción drástica del límite de costos administrativos (del 15% al 5%)
- Aclaración del concepto “State” para Puerto Rico
“Puerto Rico tiene unas necesidades y una realidad particular que deben tomarse en cuenta antes de aprobar cualquier cambio final. Los directores de Head Start de Puerto Rico continuaremos defendiendo la calidad de los servicios y, sobre todo, el bienestar de nuestros niños y familias”, aseguró Negrón.
Sobre la enseñanza del inglés, Eddie Torres Vázquez, presidente de la Asociación de Amigos Head Start Puerto Rico señaló que las coalición no se opone a la enseñanza del inglés como segundo idioma. “Lo que buscamos es que en Puerto Rico se nos permita mantener un enfoque bilingüe que considera la lengua principal de nuestros niños, familias y empleados es el español”, dijo.
Por otro lado, la propuesta federal de reducir el margen administrativo afectaría severamente la capacidad operacional, supervisión fiscal, recursos humanos, auditorías y cumplimiento normativo en Puerto Rico.
“De ahí sale el dinero para pagar contabilidad, recursos humanos, auditoría, planificación, renta de instalaciones, coordinadores de áreas de servicio, y todo lo que sostiene la operación detrás de cada salón. Sin eso, el servicio no le llega bien al niño, aunque la maestra y el salón estén ahí,” añadió Torres Vázquez.
La Asociación propone que, de implementarse una reducción, se fije en un 10% razonable, acompañado de periodos de transición y exenciones.Asimismo, las asociaciones expresaron su rechazo categórico a medidas que reduzcan controles esenciales, tales como la eliminación de los monitores de autobús durante el transporte escolar, la flexibilización desmedida de las cualificaciones del personal, la eliminación de estándares federales en proporciones de niños por adulto, y los cambios en las políticas de suspensión/expulsión y requisitos de verificación de elegibilidad que podrían perjudicar a familias vulnerables.
“Los padres somos reconocidos por ley como los primeros educadores de nuestros hijos y socios claves en la gobernanza de Head Start. Por ello, exigimos que las decisiones normativas escuchen la voz de las familias que asistimos al programa”, expresó Zaidy Cordero, presidenta de la Asociación de Padres de Head Start.
“Hacemos un llamado a la Oficina Federal de Head Start para que escuche la voz unificada de nuestras familias, directores, empleados y aliados en Puerto Rico. Apoyamos la eficiencia, pero jamás sacrificaremos la seguridad ni la excelencia educativa de nuestra niñez”, concluyó el liderato representativo de la Asociación.
