Propone organizar voluntarios y coordinar recursos comunitarios antes de un desastre
20 de septiembre de 2026/ San Juan, Puerto Rico — Al conmemorarse hoy el noveno aniversario del huracán María, la senadora por acumulación Ada Álvarez Conde anunció la presentación de dos medidas dirigidas a fortalecer la preparación y respuesta de Puerto Rico ante futuras emergencias, mediante la organización de voluntarios y una estructura permanente que permita coordinar, antes de un desastre, los recursos y capacidades que ya existen en las comunidades.
“Hoy recordamos a quienes perdimos, pero nueve años después también tenemos la responsabilidad de preguntarnos qué aprendimos. María nos enseñó que no podemos esperar a que ocurra una catástrofe para entonces comenzar a organizarnos. La preparación ocurre antes: las comunidades tienen que estar capacitadas, los voluntarios identificados y las organizaciones que pueden ayudar tienen que saber cómo coordinarse antes de la emergencia”, expresó Álvarez Conde.
La primera medida crea el Cuerpo de Voluntarios al Servicio de Puerto Rico, adscrito al Negociado para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (NMEAD) del Departamento de Seguridad Pública, como un cuerpo organizado de ciudadanos capacitados para apoyar las labores de preparación, respuesta, mitigación y recuperación. La propuesta contempla brigadas comunitarias en todos los municipios para apoyar a las comunidades y asistir en la respuesta inicial mientras llega la ayuda gubernamental.
Álvarez Conde explicó que Puerto Rico ya cuenta con iniciativas de capacitación como el Community Emergency Response Team (CERT), pero su propuesta busca dar el próximo paso: establecer una estructura que permita unificar el registro, capacitación, certificación y coordinación de voluntarios a nivel de todo Puerto Rico, junto a una convocatoria permanente para que más ciudadanos puedan prepararse y servir. El propio proyecto identifica la ausencia de una estructura integral para uniformar esos procesos como una limitación para aprovechar las capacidades existentes.
Los participantes podrían recibir cursos estatales y federales, incluyendo CERT, ejercicios prácticos y simulacros, y contarían con credenciales para identificar a quienes estén debidamente capacitados. Además, el Departamento de Seguridad Pública tendría que realizar anualmente una campaña pública de preparación y reclutamiento, mantener disponible la información sobre cursos y establecer una plataforma digital para facilitar el registro, capacitación y coordinación de los voluntarios.
“Después de María vimos vecinos rescatando vecinos, comunidades abriendo caminos y ciudadanos llevando alimentos y suministros. No estamos empezando de cero ni sustituyendo lo que ya existe. Queremos conectar esos esfuerzos, ampliarlos y convertir esa voluntad de servir en una capacidad organizada a nivel de todo Puerto Rico. Que quien quiera ayudar pueda prepararse antes, sepa qué hacer y pueda integrarse responsablemente cuando ocurra una emergencia”, sostuvo.
La segunda medida crea el Comité de Coordinación Multisectorial y Comunitaria, establecido y coordinado por el Departamento de Seguridad Pública, para integrar de manera permanente al sistema de manejo de emergencias a sectores principalmente no gubernamentales que cuentan con recursos, infraestructura, conocimiento y alcance directo en las comunidades. El Comité no sustituiría las facultades de NMEAD ni la estructura gubernamental de mando durante una emergencia.
El Comité contará con representación de la Cruz Roja Americana, United Way de Puerto Rico, un representante del Cuerpo Interdenominacional de Capellanes, el Centro Unido de Detallistas, la Asociación de Industriales, MIDA, la Asociación de Agricultores, AARP Puerto Rico, organizaciones que representan y atienden a la niñez y a mujeres en albergues por violencia de género, la Guardia Estatal de Puerto Rico, el Servicio Nacional de Meteorología, la Asociación de Alcaldes y la Federación de Alcaldes. El Departamento de Seguridad Pública podrá integrar además a las agencias gubernamentales indispensables para los esfuerzos de manejo de emergencias y recuperación comunitaria.
La intención es que esa mesa permita conocer antes de una emergencia quién tiene qué, dónde está y cómo puede movilizarse, desde alimentos y suministros hasta voluntarios y servicios para poblaciones vulnerables. El Comité identificaría organizaciones, recursos y capacidades disponibles, mantendría canales permanentes de comunicación con NMEAD y participaría en protocolos, acuerdos colaborativos, ejercicios y simulacros.
“María nos enseñó que no todo puede depender de que la ayuda salga desde un solo punto y eventualmente llegue a cada comunidad. Tenemos que descentralizar capacidad de respuesta. Si antes de la emergencia sabemos quién tiene alimentos, quién puede distribuir, quién puede transportar, quién atiende poblaciones vulnerables y dónde están nuestros voluntarios capacitados, podemos responder de manera más rápida y organizada. La meta es poder llegar a todos los municipios y acercar la respuesta a las comunidades”, explicó.
El Comité tendría que reunirse al menos dos veces al año, incluyendo una reunión antes del inicio de la temporada de huracanes, para discutir y actualizar protocolos aplicables no solo a eventos atmosféricos, sino también a otros potenciales desastres naturales y humanos.
Álvarez Conde señaló que las dos medidas se complementan bajo una misma estrategia:
“Un Cuerpo que organiza y capacita a los ciudadanos que quieren servir, y un Comité que organiza y conecta a los sectores que ya tienen recursos, infraestructura y alcance comunitario. Ambos vinculados al Departamento de Seguridad Pública y al sistema oficial de manejo de emergencias. La meta es preparar, coordinar y descentralizar antes de que ocurra la emergencia.”
“A nueve años de María, honramos las vidas perdidas recordando, pero también aprendiendo. No podemos controlar cuándo llegará el próximo huracán, terremoto o emergencia. Sí podemos controlar cuánto hacemos antes de que llegue. Que el voluntario esté preparado, que la comunidad esté organizada y que el Gobierno sepa con quién cuenta”, concluyó Álvarez Conde.
