SAN JUAN, Puerto Rico – El 21 de julio de 2026, la jueza del Tribunal de Distrito de los Estados Unidos, Gina Méndez-Miró, condenó a Carlos Manuel Collazo-Pérez a 188 meses (15 años y 8 meses) de prisión, seguidos de 5 años de libertad supervisada, por cargos de explotación infantil. Collazo-Pérez, un hombre de 75 años de Toa Baja, Puerto Rico, fue acusado formalmente el 18 de septiembre de 2025, arrestado el 19 de septiembre de 2025 y se declaró culpable del segundo cargo de la acusación, transporte de pornografía infantil, el 21 de abril de 2026.
Según documentos judiciales, desde aproximadamente el 8 de marzo de 2021 hasta aproximadamente el 6 de agosto de 2025, el acusado Carlos Collazo Pérez, utilizando dispositivos electrónicos con conexión a internet fabricados fuera de Puerto Rico, transportó a sabiendas imágenes de pornografía infantil, según lo define el Título 18 del Código de los Estados Unidos, Sección 2256(8)(A), es decir, imágenes sexualmente explícitas de menores y menores participando en actos sexuales, incluyendo imágenes de menores prepúberes o menores de 12 años. El 14 de agosto de 2025, se realizó una extracción de datos de la computadora portátil de trabajo de Collazo Pérez. Entre los materiales extraídos, los agentes encontraron más de 25,500 fotos y videos de menores participando en actos sexualmente explícitos. La mayor parte del material se descargó desde un navegador que ofrece navegación privada para anonimizar la actividad en línea y ocultar la dirección IP.
“La explotación infantil es un delito grave que causa un daño irreparable a los miembros más vulnerables de nuestra comunidad. Cada imagen recopilada y difundida representa a un niño o niña que fue víctima, y el asombroso volumen de material recuperado en este caso refleja un nivel de sufrimiento difícil de comprender”, declaró Héctor Ramírez Carbó, Fiscal Federal Interino del Distrito de Puerto Rico. “La Fiscalía Federal y nuestros socios encargados de hacer cumplir la ley mantienen su firme compromiso de proteger a los niños y niñas y llevar ante la justicia a quienes se aprovechan de ellos. Continuaremos persiguiendo a estos delincuentes con firmeza y garantizaremos que rindan cuentas por el daño que causan”.
“Una sentencia de 188 meses de prisión refleja la gravedad de este caso y el impacto devastador de estos crímenes. Las pruebas demostraron que Carlos Manuel Collazo-Pérez no solo era un depredador de menores, sino también un coleccionista activo, que acumuló más de 25,000 imágenes de material de abuso sexual infantil. Este volumen asombroso subraya la gravedad de sus delitos y la amenaza constante que representan las personas que explotan a los más vulnerables. HSI mantiene su firme compromiso de identificar, investigar y llevar ante la justicia a quienes cometen estos actos atroces. La sentencia de hoy es una victoria para las víctimas y una advertencia para cualquiera que considere participar en una conducta tan reprobable”, declaró Yariel Ramos, Agente Especial Interino a Cargo de HSI en San Juan.
La Fiscal Auxiliar de los Estados Unidos, Daynelle Álvarez-Lora, de la Unidad de Delitos contra Menores, Trata de Personas e Inmigración, llevó el caso. El Grupo de Trabajo de Puerto Rico contra los Delitos contra Menores, liderado por HSI, estuvo a cargo de la investigación.
Este caso se presentó como parte del Proyecto Infancia Segura, una iniciativa nacional para combatir la epidemia de explotación y abuso sexual infantil, lanzada en mayo de 2006 por el Departamento de Justicia. Liderado por las Fiscalías Federales y la Sección de Explotación Infantil y Obscenidad, el Proyecto Infancia Segura moviliza recursos federales, estatales y locales para localizar, detener y enjuiciar mejor a las personas que explotan a menores a través de internet, así como para identificar y rescatar a las víctimas. Para obtener más información sobre el Proyecto Infancia Segura, visite www.justice.gov/psc.
