El 82% de los participantes reportó algún nivel de mejoría tras completar el programa curricular “Organizando mi Equipaje”
(San Juan, Puerto Rico – 16 de septiembre de 2026) — Un proyecto piloto para atender experiencias adversas en la niñez y juventud logró resultados positivos en el bienestar emocional, la comunicación y la participación de estudiantes en escuelas públicas, informó hoy el presidente senatorial, Thomas Rivera Schatz.
De acuerdo con el informe de resultados presentado por el IPT-PR, el 82% de los estudiantes reportó algún nivel de mejoría. Además, el 80% mostró mayor capacidad para identificar y nombrar sus emociones, mientras que el 75% fortaleció sus habilidades de comunicación emocional. Durante las sesiones también se observó una disminución de las conductas de aislamiento en el 70% de los participantes. Asimismo, el 72% identificó estrategias para manejar pensamientos negativos y el 65% utilizó las técnicas de relajación aprendidas.
El currículo, informado en trauma para atender las experiencias adversas en la niñez fue implantado durante el año académico 2025-2026 en la Escuela Elemental Ramón Marín Solá, en Guaynabo, y la Escuela Montessori República del Perú, en San Juan mediante una iniciativa gestionada por la Oficina para el Fortalecimiento Social, Comunitario y Bases de Fe del Senado, dirigida por Ellyam Verónica Martínez, y ejecutada por el Instituto de Psicotraumatología de Puerto Rico (IPT-PR).
“Cada estudiante merece aprender en un ambiente seguro y contar con herramientas para enfrentar las situaciones que afectan su bienestar. Este proyecto demuestra que escuchar y ofrecer apoyo a tiempo puede producir resultados positivos en la vida de nuestros niños y jóvenes. Continuaremos respaldando iniciativas que amplíen sus oportunidades de desarrollarse, aprender y construir un mejor futuro”, expresó Rivera Schatz.
Más de 40 estudiantes entre las edades de 8 y 18 años participaron directamente del proyecto. Cada grupo recibió 12 sesiones que integraron estrategias cognitivo-conductuales, aprendizaje socioemocional, expresión artística, actividades recreativas y técnicas de relajación.
El programa está dirigido a crear espacios seguros de expresión y acompañamiento para estudiantes expuestos a situaciones de violencia, conflictos familiares, pérdidas significativas, pobreza, desplazamientos, acoso escolar y otras experiencias que pueden afectar su estabilidad emocional, social y académica.
“Este proyecto nos permitió acercarnos a los estudiantes que enfrentan estrés continuo que les imposibilita aprender y desarrollarse académicamente de forma satisfactoria. Incluso que su desarrollo psicoemocional pueda estar comprometido. Los resultados confirman que, cuando reciben apoyo consistente de los adultos y herramientas apropiadas, nuestros niños y jóvenes responden, participan y desarrollan nuevas capacidades para enfrentar experiencias difíciles o con capacidad de impactar profundamente su desarrollo. Ambas escuelas solicitaron la continuación del programa, lo que evidencia su pertinencia para las comunidades atendidas”, manifestó Martínez.
Por su parte, el secretario del Departamento de Educación, Eliezer Ramos Parés, destacó la importancia de integrar el bienestar emocional al proceso educativo. “El aprendizaje está estrechamente vinculado al bienestar del estudiante. Una iniciativa como esta complementa el trabajo que realizan nuestros maestros, trabajadores sociales y demás profesionales al ofrecer herramientas para la autorregulación, la comunicación y la convivencia escolar. Los resultados permiten identificar prácticas que pueden fortalecer el apoyo que reciben nuestros estudiantes dentro de las escuelas”, sostuvo Ramos Parés.
Un modelo con potencial de continuidad
El proyecto “Organizando mi Equipaje” cuenta con un currículo estructurado y adaptable, así como con un protocolo documentado para su implantación en otros planteles. El informe también señala que se encuentra en proceso la capacitación de facilitadores.
El presidente del Senado indicó que estos resultados permitirán evaluar la continuidad del programa y su posible expansión, tomando en consideración las experiencias de las escuelas, las familias, los facilitadores y los propios estudiantes. “Este proyecto responde a una manera de trabajar en la que primero escuchamos, identificamos la necesidad y entonces dirigimos los recursos hacia soluciones concretas. Nuestros estudiantes necesitan saber que cuentan con personas e instituciones dispuestas a apoyarlos y a crear las condiciones para que puedan desarrollarse plenamente”, señaló Rivera Schatz.
El líder senatorial explicó que la iniciativa se suma a otros esfuerzos impulsados por el Senado en favor de los estudiantes, entre ellos la beca legislativa Te Queremos Preparado y la Ley 113-2025 de Admisión Automática a la Universidad de Puerto Rico.
“Estamos atendiendo distintas etapas y necesidades: el bienestar emocional, las condiciones de las escuelas, el acceso a la universidad y el apoyo económico. Desde ayudar a un niño a manejar sus emociones hasta facilitar su ingreso a la universidad, nuestro compromiso es crear oportunidades para que pueda avanzar”, concluyó Rivera Schatz.
