(BARRANQUITAS, PUERTO RICO – 5 de mayo de 2026) – La secretaria del Departamento de la Familia (DF), Suzanne Roig Fuertes, informó que la agencia estuvo y continúa atendiendo activamente el caso del menor agredido durante la madrugada de ayer en el municipio de Barranquitas. La titular insistió se trata de un caso activo que ya estaba siendo trabajado conforme a los procesos establecidos y bajo el seguimiento de personal del Departamento.
“Desde que el Departamento recibió los referidos relacionados con esta situación y con la señora Melicelis Ortiz Vázquez, previo al lamentable suceso ocurrido en la madrugada del lunes, nuestros equipos comenzaron a intervenir y a coordinar alternativas de apoyo y protección junto a la familia”, expresó la secretaria.
Cabe señalar que, hasta el momento, la señora Ortiz no ha acudido a la oficina local de Barranquitas en busca de ayuda, según los récords de la dependencia.
Debido a la relevancia del caso, el alto interés generado y la confusión creada por la secuencia de hechos, procedemos a informar los sucesos como se desprenden del informe oficial del Departamento de la Familia.
Según se desprende del informe preliminar y oficial del DF, el sábado 2 de mayo la agencia recibió un referido, por parte de la Policía, relacionado con un comportamiento errático de la señora Ortiz, quien había llegado al cuartel de Barranquitas acompañada de su hijo. La Policía informó, además, que la mujer abandonó el cuartel junto al menor sin notificárselo a ningún oficial presente. Al momento de realizar el referido, la Policía proveyó al Departamento información de contactos familiares de la señora Ortiz.
Posteriormente, el mismo sábado, personal del DF se comunicó con la hermana del menor, de 22 años y residente independiente, quien informó que el niño se encontraba bajo su cuidado, debido a que la señora Ortiz, se lo había dejado mientras acudía a recibir atención médica en una institución hospitalaria.
El informe del Departamento establece además que, durante la mañana del domingo, la señora Ortiz llegó a la residencia de su hija e indicó que había abandonado el tratamiento que recibía en una institución hospitalaria y le solicitó que le entregara al menor. La hija informó posteriormente al Departamento que, al verla tranquila y en aparente buen estado, procedió a entregarle el niño.
Al de regresar a su residencia junto al menor, la señora Ortiz volvió a realizar llamadas erráticas al sistema de emergencias, lo que generó un segundo referido al Departamento de la Familia, por parte de la Policía.
De inmediato, personal de la Unidad de Investigaciones Especiales (UIE) del DF se comunicó nuevamente con la hermana del menor, quien informó lo ocurrido. Durante esa intervención, la trabajadora social indagó sobre la red de apoyo familiar disponible, identificándose como recursos a la abuela paterna y dos tías maternas.
Como parte de la intervención, el Departamento estableció comunicación con una de las tías del menor para desarrollar un plan de seguridad familiar y orientó sobre la posibilidad de gestionar una orden 408 para evaluación e ingreso involuntario a una institución hospitalaria de salud mental, de entenderse necesario.
No obstante, luego de dialogar entre sí, los familiares determinaron no solicitar el recurso 408 en ese momento y acordaron que la señora Ortiz y el menor permanecerían en la residencia de una de las tías durante la noche del domingo al lunes, bajo supervisión familiar. La tía informó posteriormente al Departamento que ambos se encontraban tranquilos y en buen estado.
Como parte del seguimiento, el Departamento coordinó una visita al hogar para el lunes, mientras continuaba el monitoreo del caso y la evaluación de alternativas adicionales de apoyo. Como la posibilidad de gestionar servicios adicionales de salud mental, de entenderse necesario. La última comunicación documentada con la familia ocurrió aproximadamente a las 6:00 de la tarde del domingo.
“Desde el primer momento, el Departamento intervino y realizó gestiones dirigidas a proteger al menor y activar el apoyo familiar disponible. Se estableció un plan familiar temporero con el consentimiento y participación de los recursos identificados, mientras continuaba el monitoreo de la situación y la evaluación de medidas adicionales”, añadió la secretaria.
Tras los hechos ocurridos durante la madrugada de ayer, el Departamento de la Familia asumió la custodia de emergencia del menor. Actualmente, el niño permanece bajo el cuidado de un recurso familiar que lo acompañó en la institución hospitalaria donde recibió la atención médica requerida.
Finalmente, la agencia reiteró su compromiso de continuar colaborando con las autoridades pertinentes y de velar por la seguridad y bienestar del menor afectado.

