Los padres de los niños hispanos que están inscritos en programas de verano los califican muy positivamente.
Washington, D.C. – Encontrar programas de verano asequibles para sus hijos es muy difícil para las familias hispanas en todo Estados Unidos. Los padres de casi 6.2 millones de niños hispanos quieren un programa de verano estructurado para ellos que esté en un entorno seguro, tenga personal capacitado y atento y ofrezca oportunidades de fortalecer la confianza y apoyar la salud mental y el bienestar de sus hijos. Pero solo 2.3 millones de estos niños están matriculados en un programa de verano. Usualmente, el principal obstáculo para su participación es el costo.
El estudio Summertime for Hispanic Families (El verano para las familias hispanas) reveló que 62% de los niños hispanos cuyos padres quieren que asistan a un programa de verano no están matriculados, en comparación con 57% de los niños afroamericanos y 51% del promedio general de los niños de EE. UU. El estudio también reveló que una abrumadora mayoría de los padres hispanos que pudieron matricular a sus hijos en un programa de verano (96%) están satisfechos con la experiencia y 90% de los padres hispanos del país apoya el uso de fondos públicos para financiar el aprendizaje durante el verano. Este estudio define “programa de verano” como programas de enriquecimiento académico o deportivo, campamentos o escuela de verano, empleos o pasantías.
La organización Afterschool Alliance publicó este estudio hoy. El estudio se basa en una encuesta realizada por Edge Research entre 30,515 padres de EE. UU., incluyendo 4,781 padres hispanos, que viven con niños en edad escolar.
“Es inaceptable que más de tres de cada cinco niños hispanos cuyos padres desean que tengan experiencias de aprendizaje durante el verano se estén quedando sin acceso”, dijo Jodi Grant, directora ejecutiva de Afterschool Alliance. “Solo 17% de los niños hispanos del país están participando en experiencias de verano estructuradas. Esto representa una oportunidad perdida para que la próxima generación tenga acceso a un lugar seguro que ofrezca actividades divertidas y enriquecedoras que fortalezcan su confianza y habilidades durante los meses en que las escuelas están cerradas. Encontrar programas de verano asequibles para sus hijos es un enorme desafío muchas veces insuperable para las familias trabajadoras de Estados Unidos. Pero esto puede cambiar si invertimos en estos programas a nivel federal, estatal y local y si contamos con el apoyo de las empresas y de las organizaciones filantrópicas. Los niños tendrán más éxito, las familias tendrán más seguridad económica y nuestra economía será más fuerte cuando nos aseguremos de que haya programas de verano asequibles para todos. No hay tiempo que perder”.
Otros hallazgos del estudio incluyen:
La asequibilidad es la barrera más común que impide que las familias hispanas matriculen a sus hijos en estos programas.
38% de las familias hispanas que no tienen un hijo en un programa de verano dice que el costo es un factor determinante.
20% menciona problemas con la ubicación del programa o el transporte.
15% reporta que la información sobre los programas de verano no es fácil de encontrar.
14% afirma que no hay programas de verano disponibles en su comunidad.
Los padres hispanos priorizan el apoyo académico y otros servicios de apoyo más que el promedio general de los padres.
Más de la mitad de los padres hispanos (54%) prioriza las oportunidades para practicar la lectura y la escritura, en comparación con el 40% del promedio general de los padres.
De forma similar, más de la mitad (53%) prioriza evitar la pérdida de aprendizaje durante el verano, en comparación con 43% del promedio general de los padres.
Casi la mitad de los padres hispanos (48%) prioriza explorar la educación universitaria o una profesión, incluyendo programas de certificación y escuelas técnicas, en comparación con 37% del promedio general de los padres.
Casi tres de cada cuatro padres hispanos (74%) prioriza las oportunidades para que sus hijos desarrollen su confianza, en comparación con 66% del promedio general de los padres.
Un porcentaje mucho mayor de padres hispanos (53%) prioriza los refrigerios y las comidas, incluyendo opciones saludables, que el promedio general de los padres (42%).
Los padres hispanos valoran los programas de verano y desean una mayor inversión en ellos
96% de los padres hispanos y 96% del promedio general de los padres reportan estar satisfechos con el programa de verano al que asiste su hijo, pero más padres hispanos (68%) que el promedio general de los padres (63%) reportan estar extremadamente satisfechos.
Casi nueve de cada diez de los padres hispanos del país (88%) dicen que los jóvenes merecen acceso a programas extraescolares y de verano de calidad.
90% de las familias hispanas apoya el uso de fondos públicos para financiar oportunidades de aprendizaje, incluyendo 93% de los padres hispanos demócratas, 90% de los republicanos y 89% de los independientes. Cincuenta y ocho porciento de los padres hispanos están firmemente a favor del uso de fondos públicos.
Esta es la quinta encuesta nacional realizada por Afterschool Alliance en hogares de EE. UU. Incluye a 30,515 padres o tutores legales de EE. UU. que tienen un hijo en edad escolar viviendo en el hogar, incluyendo a 4,781 hogares hispanos. La encuesta se realizó en inglés y español y usó una metodología mixta para llegar a la mayor cantidad de hogares posible. Los datos se recopilaron entre el 31 de enero y el 21 de abril de 2025. El margen de error de los datos a nivel de los niños y los hogares es ±-1.42 porciento. Las encuestas anteriores de America After 3PM (Estados Unidos después de las 3PM) se realizaron en los años 2004, 2009, 2014 y 2020.
Los hallazgos relacionados con el verano se basan en un estudio financiado por The Wallace Foundation.

