El secretario de Educación Eliezer Ramos Pares, aunque admitió que están obligados, tanto Educación como la UPR a acatar las políticas públicas del gobierno federal sobre la diversidad, no hay nada que porque la gente tenga que alarmarse, debido a que eso no implica que se echen a un lado las políticas anti discrimen del gobierno local. Esto en reacción a la decisión de la Junta de Gobierno de la Universidad de Puerto Rico (UPR) emitió una certificación el pasado 31 de marzo en el que anunciaban la eliminación del Comité Especial de Accesibilidad, Diversidad, Inclusión y Equidad.
«Totalmente distinto, cuando hablamos de diversidad hablamos de este tipo de conceptos de la diversidad que tenemos todos como seres humanos, puntos sin distinción ni catalogarnos con nada. Y esas políticas públicas no solamente siguen vivas en la universidad, siguen vivas en el Departamento de Educación y en la mayoría, en todas las agencias, que nos toca servir y representar. Acá cuando se hablaba de diversidad, se hablaba de una diversidad más bien ideológica, ¿verdad? Para fomentar o reconocer la existencia de ciertas preferencias que siguen estando ahí, el ser humano hay que respetarlo, punto. ? Así que nuestras políticas públicas y tal de lo que tenemos es el respeto al ser humano, es el respeto y la oportunidad que tiene cualquier ser humano de nosotros servirlos por obligación e igualmente el deber que tenemos con cada uno de ellos de abrir las puertas. Así que no va a haber políticas públicas particulares para nada ni nadie en términos de adelantar a lo mejor ciertas agendas que se querían adelantar en un momento dado y que provenían precisamente desde Washington DC. Por eso, al haber un cambio en Washington DC, hay cambios acá en Puerto Rico que sin duda alguna, siguen existiendo leyes anti discrimen, siguen existiendo las cláusulas constitucionales que están ahí, siguen existiendo obligación de atender todas las querellas que ven y de que la persona tenga una respuesta positiva de cómo se va a estar atendiendo su situación. Así que en ese sentido, yo me siento cómodo, no hay nada que porque la gente tenga que alarmarse sobre las acciones que está tomando la universidad, simplemente son una respuesta a los cambios de política pública en Washington DC, pero no implica que se vaya a menospreciar a alguien, se vaya de alguna forma a no tomar en cuenta las fortalezas que tiene ese ser humano, las oportunidades educativas que como isla le queremos dar a nuestra sociedad y sobre todo a las futuras generaciones que vienen subiendo» dijo el funcionario.