La alianza permitirá llevar módulos educativos especializados a estudiantes, docentes, familias y comunidades escolares para prevenir conductas y creencias que perpetúan la violencia
VEGA ALTA, PR (27 de octubre de 2026) – Hogar Ruth para Mujeres Maltratadas, Inc. y el Departamento de Educación de Puerto Rico unieron fuerzas en un histórico acuerdo colaborativo para fortalecer la prevención de la violencia en las escuelas públicas del país.
La alianza permitirá a la organización sin fines de lucro llevar módulos educativos especializados a estudiantes, docentes, familias y comunidades escolares, como parte de una estrategia de prevención continua que busca transformar las conductas y creencias que perpetúan la violencia.
Lisdel Flores Barger, directora ejecutiva de Hogar Ruth, y el secretario de Educación, Eliezer Ramos Parés, firmaron el acuerdo de colaboración para ampliar estas iniciativas educativas, que incluyen ofrecer charlas y talleres de prevención, formar grupos de pares y capacitar a trabajadores sociales escolares para identificar riesgos y coordinar recursos de apoyo.
“Para Hogar Ruth, este acuerdo tiene un significado histórico. Durante décadas hemos estado presentes cuando la violencia ya ha ocurrido, cuando una mujer necesita protección y cuando sus hijos e hijas necesitan recuperar la seguridad que perdieron. Esa experiencia nos ha enseñado que, si verdaderamente aspiramos a cambiar esta realidad, tenemos que llegar mucho antes. Tenemos que estar presentes en los espacios donde nuestra niñez aprende a relacionarse, a reconocer sus derechos, a respetar los límites y a entender que la violencia nunca debe formar parte de una relación. Hoy estamos dando un paso importante para trabajar desde la médula de la prevención”, expresó Lisdel Flores Barger, directora ejecutiva de Hogar Ruth.
Durante más de 42 años, Hogar Ruth ha acompañado a miles de mujeres, niñas y niños sobrevivientes de violencia. “Tenemos que comenzar a mirar la prevención con la misma seriedad con la que atendemos las emergencias. Cada vez que una mujer llega a nuestro albergue, reconocemos la importancia de contar con servicios especializados para proteger su vida. Pero también tenemos que preguntarnos qué podemos hacer hoy para que las próximas generaciones no tengan que enfrentar esas mismas experiencias. Esa es la dimensión de este acuerdo. No se trata solamente de llegar a más escuelas, sino de intervenir en las etapas de formación de la niñez y juventud, cuando comienzan a desarrollarse las ideas, creencias, comportamientos y formas de relacionarse que acompañarán a las personas durante su vida”, sostuvo Flores Barger.
Educar para prevenir: una intervención que integra a toda la comunidad escolar
Mediante el acuerdo, el Programa de Alcance Comunitario (PAC) de Hogar Ruth desarrollará módulos educativos dirigidos a estudiantes de tres grupos de edad: 6 a 12 años, 13 a 15 años y 16 a 18 años, con contenidos adaptados a sus etapas de desarrollo emocional, social y cognitivo.
Los módulos abordan temas como la cultura de paz, el respeto, la identificación de comportamientos violentos, las relaciones saludables, el manejo de conflictos, la prevención de la violencia en el noviazgo, el consentimiento, los derechos humanos y la violencia facilitada por la tecnología.
La estrategia también reconoce que la prevención no puede recaer exclusivamente en los estudiantes. Por ello, incorpora los módulos “Escuelas que Protegen” y “Familias que Protegen”, dirigidos al personal docente y no docente de las escuelas, así como madres, padres y personas cuidadoras, con el propósito de fortalecer la identificación temprana de riesgos y la respuesta ante situaciones de violencia.
Damaris Feliciano Cintrón, directora de Programas de Hogar Ruth, destacó el significado de este acuerdo para el equipo que durante años ha llevado el mensaje de prevención directamente a las escuelas y comunidades. “Me llena de emoción y esperanza ver cómo este esfuerzo se convierte en una oportunidad para llegar de manera más continua a nuestras escuelas. Durante años hemos compartido con niños, niñas y jóvenes a través de talleres y charlas, y hemos sido testigos de cómo comienzan a cuestionar conductas, reconocer situaciones de violencia y comprender la importancia del respeto y la igualdad. Esos momentos nos confirman que la educación puede abrir caminos hacia una realidad diferente”, expresó.
“Nuestra aspiración es que cada niño, niña y joven tenga herramientas para construir relaciones saludables, reconocer su valor y vivir sin miedo. Queremos que el respeto sea la norma, que el amor nunca duela y que ninguna persona tenga que aceptar la violencia como parte de su vida”, añadió Feliciano Cintrón.
Una trayectoria de prevención
Este logro es resultado del proceso de crecimiento y fortalecimiento del Programa de Alcance Comunitario (PAC) de Hogar Ruth, que durante los pasados años ha ampliado significativamente su presencia en las escuelas y comunidades de Puerto Rico.
“Ha sido gratificante escuchar a los jóvenes decirnos ‘gracias por hablar de esto’. Ha sido duro escuchar ‘el tema de consentimiento es importante yo pasé por eso (violencia sexual) con mi tío’. Pero la esperanza de construir una vida libre de violencia es lo que nos mueve cada día. Lo que estamos haciendo trasciende porque vamos hablando de construir relaciones saludables, de manejar conflictos, de estrategias para interrumpir la violencia, de cómo pueden expresar sus emociones y la importancia de ello. La prevención requiere de un trabajo permanente”, afirmó Johamy González, coordinadora del PAC de Hogar Ruth.
El crecimiento del PAC es posible gracias a los esfuerzos impulsados mediante la Orden Ejecutiva OE-2023-023 y el Plan Integral de Reconstrucción Social y Prevención de la Violencia en Puerto Rico. Hogar Ruth obtuvo una subvención que permitió fortalecer su capacidad para desarrollar estrategias de prevención primaria, ampliar su alcance comunitario y crear herramientas educativas dirigidas a distintas poblaciones.
Como resultado de este trabajo, durante el año 2024 el PAC impactó a 4,536 personas y durante el año 2025 alcanzó a 11,003 personas, mediante iniciativas educativas, actividades de concienciación y esfuerzos de prevención comunitaria que promueven conversaciones necesarias sobre la violencia doméstica, la violencia sexual, el respeto, la equidad, las relaciones saludables y la convivencia libre de violencia.
“Hoy celebramos este logro con un profundo sentido de responsabilidad. Sabemos que prevenir la violencia requiere tiempo, consistencia, voluntad y trabajo colectivo. Nuestro compromiso es continuar aportando la experiencia que hemos adquirido durante más de cuatro décadas, no solamente para proteger a quienes enfrentan la violencia, sino para contribuir a que cada vez sean menos las personas que tengan que vivirla. Ese ha sido y seguirá siendo el propósito de nuestra campaña institucional ‘Amo vivir sin miedo’”, concluyó Flores Barger.
