(24 de junio de 2026)-Luego que la Cámara de Representantes aprobara el Proyecto del Senado 716, que aumenta de $100 a $500 la multa a los conductores que se nieguen a dar paso a vehículos de emergencia autorizados que se encuentren emitiendo señales de alarma, el director de la Comisión para la Seguridad en el Tránsito (CST), José “Memo” González, manifestó estar de acuerdo con el proyecto.
González aprovechó para hacer un llamado a los conductores a cumplir con la ley y ceder el paso de inmediato a los vehículos de emergencia, al advertir que segundos de retraso pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte de una persona. Recordó que la legislación vigente exige a los conductores moverse de carril y permitir el libre tránsito de los vehículos de emergencia cuando estos operan con sirenas y luces activadas.
“Sabemos que los vehículos de emergencia, cuando usted escucha una sirena, tiene que moverse de carril. El carril de emergencia es carril de emergencia y obviamente eso es ley”, manifestó.
El funcionario destacó que detrás de cada sirena hay una situación crítica que requiere atención inmediata, ya sea el traslado de un paciente a un hospital o la respuesta a una emergencia donde una persona lucha por sobrevivir.
“Lo que le pedimos a todas las personas es que no interfieran nunca, porque esas personas que van de emergencia con una sirena llevan a alguien probablemente al hospital o van probablemente a atender la vida de una persona que puede morir en la escena de un choque o de una situación”, expresó.
González apeló además a la sensibilidad y empatía de los ciudadanos, señalando que nadie sabe quién es la persona que necesita ayuda urgente en un momento determinado.
“Recuerden algo: tú no sabes a quién va a atender, no sabes a quién lleva, pero podría llevar a un familiar tuyo o podría ir a atender a un familiar tuyo”, sostuvo.
Según explicó, la colaboración de los conductores puede ayudar significativamente a los equipos de respuesta rápida a llegar a tiempo a una emergencia. En muchos casos, el tiempo que transcurre entre la atención inicial en una escena y la llegada a un hospital resulta determinante para la supervivencia de una persona.
“Le garantizo que así podemos ayudar a las autoridades a salvar vidas, porque el lapso de la atención de una escena de un choque donde hay una persona desangrándose y el tiempo en lo que llega al hospital puede ser crucial entre la vida y la muerte de cualquier ciudadano”, afirmó.
El titular de la Comisión para la Seguridad en el Tránsito reiteró que ceder el paso a los vehículos de emergencia no solo es una obligación legal, sino también un acto de responsabilidad ciudadana que puede contribuir a salvar vidas y facilitar el trabajo de los profesionales que atienden situaciones críticas en todo Puerto Rico.

