Durante las pasadas semanas, el Departamento de Seguridad Pública (DSP) de Puerto Rico, Arthur Garffer, ha desarrollado una agenda de trabajo intensa y estratégica, tanto a nivel local como federal, dirigida a fortalecer sus capacidades operacionales, atender asuntos prioritarios de su personal y asegurar recursos que se traduzcan en mayor seguridad para la Isla.
Como parte de estos esfuerzos, funcionarios del DSP sostuvieron reuniones en Washington, D.C., enfocadas en robustecer la colaboración con agencias federales y en identificar oportunidades concretas de financiamiento que impacten directamente las operaciones de seguridad pública en Puerto Rico.
De igual forma, el Departamento ha atendido de manera responsable y diligente los asuntos relacionados al Retiro Digno de los Bomberos, como parte del compromiso de la gobernadora con quienes han dedicado su vida al servicio y a la protección del pueblo puertorriqueño.
Entre los logros más destacados, el Departamento de Seguridad Pública anunció la aprobación de una asignación federal otorgada por la Federal Motor Carrier Safety Administration (FMCSA), destinada al Negociado de la Policía de Puerto Rico. Esta asignación, que asciende a $809,898, permitirá el pago de personal y la adquisición de equipos especializados para reforzar los esfuerzos dirigidos a reducir incidentes de tránsito relacionados con vehículos comerciales y atender conductas de alto riesgo en las carreteras de la isla.
Estos avances responden a una visión clara de trabajo, colaboración interagencial y responsabilidad fiscal, con el objetivo primordial de proteger vidas y fortalecer la seguridad pública en Puerto Rico.
Departamento de la Familia anuncia Proyecto de Vivienda y Apoyo para Jóvenes con Autismo y Deficiencias en el Desarrollo
El Departamento de la Familia, a través de la Administración de Familias y Niños (ADFAN), continúa implementando el Programa de Vida Independiente, cuyo propósito es preparar a jóvenes de entre 14 y 21 años bajo la custodia del Estado para la vida adulta, mediante el desarrollo de destrezas académicas, laborales, manejo del dinero, toma de decisiones y participación comunitaria.
Actualmente, 383 jóvenes reciben servicios bajo este programa en Puerto Rico, siendo la Región de Bayamón la que concentra la mayor cantidad de participantes.
No obstante, se ha identificado una necesidad crítica al momento en que estos jóvenes cumplen los 21 años y egresan del programa, ya que algunos continúan requiriendo apoyos estructurados para vivir de manera segura y estable en la comunidad, particularmente aquellos con diagnósticos dentro del espectro del autismo y otras deficiencias en el desarrollo.
Para atender esta brecha de servicios, el Departamento de la Familia desarrolló un proyecto piloto de vivienda y apoyo, dirigido a jóvenes mayores de 21 años con autismo y deficiencias en el desarrollo para atender esas necesidades de las poblaciones más vulnerables.

