El Departamento de la Familia recibió con optimismo los hallazgos presentados en el informe 2026 KIDS COUNT Data Book, que reflejan que Puerto Rico alcanzó la tasa de pobreza infantil más baja en más de tres décadas, al reducirse de 58% en 2022, a 52% en 2024.
La secretaria del Departamento de la Familia, Suzanne Roig Fuertes, destacó que estos resultados evidencian el impacto positivo de múltiples esfuerzos gubernamentales, comunitarios y del tercer sector dirigidos a fortalecer la estabilidad económica y el bienestar de las familias puertorriqueñas.
“Cada niño que logra acceder a mejores oportunidades representa un paso adelante para Puerto Rico. Aunque reconocemos este avance significativo, también somos conscientes de que aún existen miles de menores y familias que enfrentan desafíos económicos y sociales que requieren nuestra atención y acción continua”, expresó la secretaria.
Roig Fuertes señaló que el Departamento mantiene una agenda activa enfocada en atender las causas estructurales de la pobreza mediante programas de apoyo económico, acceso a servicios esenciales, fortalecimiento familiar, desarrollo de la niñez temprana y coordinación interagencial.
Como parte de estos esfuerzos, la agencia participa activamente en los trabajos de la Comisión para la Reducción de la Pobreza Infantil y la Desigualdad Social, un espacio de colaboración multisectorial que busca identificar soluciones sostenibles y promover políticas públicas basadas en evidencia para mejorar la calidad de vida de las familias puertorriqueñas.
Asimismo, el Departamento reiteró su respaldo a las iniciativas impulsadas por el Instituto del Desarrollo de la Juventud (IDJ) y otras organizaciones como la COC cuyo Conteo de Personas Sin Hogar ha contribuido a visibilizar los retos que aún enfrentan las poblaciones en situaciones de vulnerabilidad y han aportado en estrategias dirigidas a ampliar oportunidades para estos.
La secretaria añadió que programas administrados por el Departamento y sus componentes, como el Pan y el TANF de la Administración de Desarrollo Socioeconómico de la Familia (ADSEF), continúan desempeñando un papel fundamental en la reducción de la inseguridad alimentaria, el fortalecimiento de la autosuficiencia económica y el acceso a recursos para poblaciones vulnerables.
“Los datos demuestran que el progreso es posible cuando trabajamos unidos. Nuestro compromiso es continuar fortaleciendo las iniciativas que apoyan a las familias, ampliar las oportunidades para nuestros niños y jóvenes y asegurar que cada vez más personas puedan alcanzar una mejor calidad de vida”, concluyó Roig Fuertes.

