domingo, febrero 15, 2026

Ante los ataques a la energía solar desde Washington y La Fortaleza, Casa Pueblo propone un futuro energético alternativo para Puerto Rico

Share

(22 de enero de 2026. Adjuntas, Puerto Rico) Mientras los gobiernos estatal y federal hacen todo lo posible por encarecer e imposibilitar el acceso a la energía renovable, la comunidad sigue gestando soluciones viables para crear un futuro energético alternativo para Puerto Rico.

De un lado, las propuestas incluyen más dependencia del gas metano, un gasoducto, un cable submarino, el impuesto al sol y la eliminación de subsidios para la instalación de sistemas solares. Es decir, permanecer con las mismas alternativas dañinas y extractivistas que nos han llevado a la precariedad energética.

Sin embargo, a partir de 1999, desde Casa Pueblo en Adjuntas hemos apostado al sol, avanzando de instalaciones solares individuales a microrredes comunitarias, y hoy le presentamos al país la alternativa que nos acercará a la transición energética justa para todos y todas.

La solución a un problema colectivo, también es colectiva. El desarrollo de ecosistemas de redes de microrredes solares comunitarias es la opción más viable, rápida, costo efectiva, ética y sostenible para alcanzar la independencia energética.

Y ha comenzado a ser una realidad en Adjuntas, con posibilidad de ser replicada en cualquier parte del archipiélago, gracias al Laboratorio Comunitario para la Transición Energética de Casa Pueblo. Este es un centro de investigación no tradicional que articula formación técnica, investigación aplicada, innovación, intercambio de saberes y soberanía del conocimiento.

Una microrred solar es un conjunto de espacios -con y sin paneles fotovoltaicos- interconectados con su propio almacenamiento de energía en baterías y distribución eléctrica. Casa Pueblo ha desarrollado junto a colaboradores cinco microrredes en Adjuntas y esta semana demostró que las redes de microrredes proporcionan un sistema eléctrico más robusto, flexible y expansivo, para que más personas tengan acceso a la energía renovable.

“Estamos proponiendo subir de escala y evolucionar de las instalaciones solares independientes, que superan las 200 mil en todo el país, a comunidades energéticas de casas con y sin paneles solares. Ya sabemos que los sistemas individuales ofrecen un buen vivir. Con el ecosistema de redes de microrredes tendríamos un buen convivir”, sostuvo el director ejecutivo de Casa Pueblo, Arturo Massol Deyá, al presentar este concepto el pasado martes.

Ante invitados especiales y personas de la comunidad, el ingeniero electricista e investigador Maximiliano Ferrari Maglia, colaborador del Laboratorio, hizo una demostración (“proof of concept”) de cómo funciona la interconexión de microrredes solares. Para ello utilizó el orquestador, una tecnología innovadora que rompe con el modelo actual de transmisión unidireccional y permite dinámicas multidireccionales de intercambio de energía entre comunidades.

De este modo, la microrred de Casa Pueblo y la microrred de la Plaza de la Independencia Energética intercambiaron energía, como prueba de que se pueden apoyar mutuamente en momentos de emergencia o apagones masivos para garantizar que las necesidades energéticas del complejo comunitario queden satisfechas.

“La microrred de Casa Pueblo es crítica, así que estabilizarla es un asunto prioritario. Sin embargo, a futuro procuramos un beneficio común mayor. Queremos determinar cómo podemos hacer el mejor uso de la energía disponible para poder apoyar a otras personas. Por ejemplo, en caso de un apagón, si tuviéramos un excedente podríamos expandir y llevarle energía a residencias de la periferia”, explicó Massol Deyá.

Los beneficios de las microrredes son múltiples, entre ellos: acercan la generación al punto de consumo, lo que reduce la vulnerabilidad de las líneas de transmisión y por consiguiente hay menos apagones; reduce el costo de la factura eléctrica ya que el costo por combustible es cero; y elimina la indefensión ante el vaivén de los precios y la disponibilidad de los combustibles fósiles.

Además, es una solución reproducible de rápida implementación porque al ser modular puede crecer progresivamente. Y no es una alternativa cara; caro e inestable es el contrato de $20 mil millones para la compra de gas que le quisieron atosigar al país. Al ser concebida desde la base comunitaria, también se convierte en una manera de alcanzar una reducción en la factura de la luz a través de la descentralización, democratización e independencia energética.

Nicky Vázquez, dueño de La Conquista Laundry, está conectado a la microrred de la Plaza de la Independencia Energética desde mediados de 2025. El comerciante ha experimentado una reducción del 80 por ciento en el costo de la factura eléctrica y no ha tenido más interrupciones por falta de luz.

“Luego del huracán María di servicio, pero a un alto costo, porque tenía que usar generador. Y antes de la energía solar también tuve pérdidas de equipos por las fluctuaciones de voltaje. Ahora tengo estabilidad, no me quedo sin energía y puedo continuar dando servicio”, indicó Vázquez.

Por su parte, la residencia de Miriam Torres Arce, vecina de Casa Pueblo, fue integrada a la microrred en julio pasado. Desde entonces, ella y su esposo José Fernando Belvis, quien tiene varias condiciones de salud, experimentan la tranquilidad que da no tener que lidiar con apagones.

“Antes, durante los huracanes, me sentía nerviosa, inquieta y asustada porque no teníamos energía solar, pero ahora estoy relajada y tranquila porque siempre tengo luz, que es lo más importante en este momento de nuestras vidas”, manifestó Torres Arce.

Massol Deyá puntualizó que: “Nosotros estamos diciendo que donde tienen que invertir para atender el problema energético es en soluciones como esta, que se pueden reproducir y responden a los verdaderos intereses de nuestra gente. El Laboratorio es la ruta a seguir y hay que fortalecerlo. Lo que no ha hecho el gobierno, lo estamos haciendo en nuestro laboratorio nacional”.

Explicación técnica de los resultados de la prueba de interconexión de microrredes:

La prueba de validación en campo realizada el 20 de enero de 2026 en el Centro de Control del Laboratorio Comunitario para la Transición Energética de Casa Pueblo en Adjuntas, Puerto Rico, demostró exitosamente el intercambio bidireccional de potencia entre dos microrredes en red a través de un convertidor AC-DC-AC back-to-back (B2B), llamado orquestador de microrredes, el cual tiene una potencia máxima de 35kW.

Durante un periodo de prueba, el orquestador transfirió corrientes AC de hasta 15.1 A en un sistema de split-phase. La prueba exhibió una reversión completa del flujo de potencia, transitando desde Casa Pueblo apoyando a Plaza Independencia (CP→PI) hacia la dirección opuesta (PI→CP), demostrando la capacidad bidireccional completa del sistema.

 

Durante toda la prueba, ambas microrredes mantuvieron voltaje AC estable en el nominal de 120 V (±0.1 V) y los niveles de estado de carga de las baterías permanecieron saludables, con Casa Pueblo en 81–82% y Plaza Independencia promediando 94%. El perfil de potencia reactiva muestra un transitorio inicial de arranque seguido de un intercambio de VAR cercano a cero durante operación en estado estable, indicando control de factor de potencia unitario.

Estos resultados validan la efectividad del orquestador para permitir el intercambio de potencia resiliente y flexible entre microrredes eléctricamente desacopladas, apoyando el balance de carga, reducción de recorte de renovables, y mejorando la resiliencia energética comunitaria.

Ver más

Noticias Locales