Álvarez Conde llama a reforzar la salud mental y advierte que la crisis de servicios esenciales también impactan el bienestar emocional

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En el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, senadora reclama fortalecer la prevención y fiscalizar el impacto humano de las deficiencias gubernamentales

10 de septiembre de 2026/ San Juan, Puerto Rico — En el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, la senadora por acumulación Ada Álvarez Conde hizo un llamado a reforzar los servicios de salud mental en Puerto Rico y sostuvo que la fiscalización de los servicios esenciales también debe considerar el impacto que las fallas prolongadas del Gobierno pueden tener sobre el bienestar emocional de las personas.

Entre enero y agosto de 2026, la Línea PAS atendió 219,215 llamadas, de las cuales 7,526 estuvieron relacionadas con situaciones de crisis o ideación suicida. Durante ese mismo periodo se registraron 135 muertes por suicidio en Puerto Rico. Solo durante agosto, Línea PAS recibió 30,325 llamadas, la cifra mensual más alta del año.

“Detrás de cada llamada hay una persona. Son más de 219,000 llamadas en ocho meses y más de 7,500 relacionadas con crisis o ideación suicida. Aunque las muertes por suicidio han disminuido, estos números nos dicen claramente que no podemos bajar la guardia. Tenemos que fortalecer la prevención y garantizar que pedir ayuda encuentre una respuesta”, expresó Álvarez Conde.

La senadora destacó además lo ocurrido durante la reciente crisis de agua. En agosto, ASSMCA reportó llamadas de ciudadanos que expresaban ansiedad, inseguridad, temor y frustración por el racionamiento. El 10 de agosto, Línea PAS atendió 1,103 llamadas frente a un promedio diario señalado entonces de aproximadamente 800; 52 de las llamadas de ese día estuvieron relacionadas con la problemática del agua.

“Cuando fiscalizamos la falta de agua no estamos hablando solamente de tuberías, embalses o infraestructura. Estamos hablando de la tranquilidad de una familia, de una persona adulta mayor, de quien tiene una condición de salud o de quien no tiene los recursos para seguir comprando agua. Los servicios esenciales también tienen un impacto humano y emocional, y eso tiene que formar parte de nuestra fiscalización”, sostuvo.

“Prevenir también es gobernar bien. Es tener servicios esenciales que funcionen, identificar las señales a tiempo y contar con profesionales y programas de salud mental accesibles en nuestras comunidades. Fiscalizar también significa preguntar qué efecto tienen las decisiones y las fallas gubernamentales sobre la vida cotidiana y la salud emocional de nuestra gente”, afirmó.

La senadora concluyó reclamando mayor acceso a profesionales de salud mental, programas comunitarios de prevención, intervención temprana y recursos permanentes para Línea PAS y los servicios de apoyo emocional.

“Hablar de prevención del suicidio no puede limitarse a una fecha en el calendario. Tenemos que reforzar nuestra infraestructura de salud mental durante todo el año, combatir el estigma de pedir ayuda y asegurarnos de que ninguna persona sienta que tiene que enfrentar una crisis sola. La salud mental también es un servicio esencial y tiene que ser una prioridad de país”, concluyó Álvarez Conde.

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