2 de octubre de 2026, San Juan, PR – El Departamento de Agricultura de Puerto Rico informó hoy que el Departamento de Asuntos del Consumidor (DACO) emitió la Orden Núm. 2026-007, mediante la cual revisa la estructura de precios mínimos del café luego de recibir las recomendaciones del Comité Evaluador del Café y el insumo del Departamento de Agricultura. La determinación responde a cambios acumulados en los costos de producción local y al aumento experimentado por el café en los mercados internacionales. La nueva Orden entra en vigor el próximo 13 de noviembre de 2026.
La determinación establece en $22.00 por almud el precio mínimo del café uva maduro que recibe el agricultor. Para el café verde-maduro y el Robusta, el precio mínimo se fija en $14.50 por almud. Asimismo, el café importado semitostado que el Departamento de Agricultura adquiere y vende a los torrefactores a través de la Administración para el Desarrollo de Empresas Agropecuarias (ADEA) se establece en $450 por quintal para Arábiga y $307.20 por quintal para Robusta. La Orden también actualiza los precios correspondientes al café beneficiado húmedo y seco.
El secretario de Agricultura, Agro. Irving Rodríguez Torres, destacó que la determinación se produce luego de un proceso en el que estuvieron representados los principales componentes de la industria.
“Esta no es una determinación tomada de manera unilateral. Agricultores, beneficiadores, torrefactores y especialistas tuvieron representación dentro del proceso de evaluación. El Comité analizó los costos y las condiciones de la industria y produjo una recomendación. Lo que estamos haciendo es reconocer una realidad que todos los componentes vienen señalando desde hace tiempo: para que la industria pueda continuar operando, tenemos que procurar que sus distintas etapas sean económicamente sostenibles”, expresó Agro. Irving Rodríguez Torres.
¿Qué cambia con la nueva Orden?
La plataforma que se venía utilizando tenía como referencia los precios establecidos en la Orden Provisional de enero de 2023 y sus posteriores extensiones. Esa estructura establecía, entre otros, $18 por almud para el café uva maduro, $12 para el verde-maduro y Robusta, así como $375 por quintal para el café Arábiga importado semitostado y $256 para Robusta.
El titular de Agricultura señaló que, en el caso del café 100% producido localmente, la estructura del precio mínimo de referencia llevaba aproximadamente 15 años sin una revisión integral que reflejara adecuadamente el aumento acumulado en los costos de producción. Durante ese periodo, los agricultores han enfrentado incrementos en prácticamente todos los componentes de sus operaciones.
Por su parte, el precio del café importado semitostado había recibido su última revisión sustantiva en enero de 2023, cuando el precio del Arábiga vendido por ADEA se estableció en $375 por quintal. Han transcurrido cerca de tres años desde aquella revisión. La nueva Orden lo establece en $450 por quintal.
“No estamos hablando de precios que se estén revisando todos los años. El agricultor ha visto subir durante años el costo de la mano de obra, los insumos, los fertilizantes, los equipos y todo lo necesario para producir café. Al mismo tiempo, el café que tenemos que adquirir fuera de Puerto Rico también ha aumentado significativamente. Esta revisión busca reconocer esas dos realidades y encontrar un balance que permita sostener la industria procurando siempre que el impacto al consumidor sea el menor posible”, indicó Rodríguez Torres, mientras subrayó que el Reglamento para el Control de Precios del Café dispone que el Comité Evaluador del Café incluya representación técnica y económica, así como representantes de los principales componentes de la industria. Entre estos se encuentran economistas vinculados al DACO, al Departamento de Agricultura y al Colegio de Ciencias Agrícolas de la Universidad de Puerto Rico, junto a representación de caficultores, beneficiadores y torrefactores. El propósito es que cualquier recomendación sobre precios considere el efecto sobre toda la cadena.
La Orden Núm. 2026-007 establece los siguientes cambios:
Categoría
Precio anterior
Nuevo precio
Café uva maduro por almud
$18.00
$22.00
Café uva maduro por libra
$0.64
$0.79
Café verde-maduro por almud
$12.00
$14.50
Café verde-maduro por libra
$0.43
$0.52
Café Robusta por almud
$12.00
$14.50
Café Robusta por libra
$0.43
$0.52
Pergamino primera – base pilado
$488.00
$596.00
Collor segunda – base pilado
$347.00
$420.00
Robusta Collor – base pilado
$294.00
$356.00
Pilado primera
$500.00
$610.00
Pilado segunda
$359.00
$434.00
Robusta pilado
$306.00
$370.00
Semitostado Arábiga vendido por ADEA
$375.00
$450.00
Semitostado Robusta vendido por ADEA
$256.00
$307.20
Proteger al consumidor ha sido parte del balance
El Departamento explicó que una de las prioridades durante la evaluación ha sido atender la realidad económica de la industria sin perder de perspectiva al consumidor. La gobernadora Jenniffer González Colón ha establecido como parte de su política pública que las decisiones relacionadas con costos de servicios y productos deben procurar el menor impacto posible al bolsillo del consumidor. Ese principio también ha guiado el manejo del Programa de Compra y Venta de Café.
“La gobernadora Jenniffer González Colón nos ha pedido siempre tener presente el bolsillo del consumidor. Por eso, durante este periodo, Agricultura ha absorbido una parte importante del aumento en el costo internacional del café. Esperamos durante un tiempo prudente para evaluar el comportamiento del mercado y determinar si los precios internacionales podían retroceder. La realidad es que esa reducción no ocurrió y llegó el momento de hacer un ajuste responsable”, sostuvo Agro. Irving Rodríguez Torres.
De generar ingresos a enfrentar pérdidas millonarias
El café se comercializa internacionalmente como un commodity, por lo que su costo cambia de acuerdo con factores como oferta, demanda, inventarios, condiciones climatológicas y comportamiento de las cosechas internacionales.
Durante años, sin embargo, el Departamento mantuvo fijo el precio al cual vendía café importado a los torrefactores aun cuando el costo de adquirirlo en el mercado internacional aumentaba. En la práctica, Agricultura absorbió esa diferencia para evitar que las fluctuaciones se transfirieran inmediatamente a la industria y al consumidor.
Esta realidad provocó un cambio significativo en las finanzas del Programa de Compra y Venta de Café. Un programa que anteriormente generaba ingresos para sostener sus operaciones ha registrado pérdidas millonarias durante los años fiscales más recientes.
Los datos del Departamento reflejan pérdidas de aproximadamente $8.3 millones en el año fiscal 2024-2025 y $8.8 millones en el año fiscal 2025-2026, para un total cercano a $17.15 millones en pérdidas operacionales durante esos dos años. Al considerar además la reducción en los ingresos que históricamente producía el programa, el impacto económico acumulado para Agricultura supera los $30 millones.
“Durante años el programa generó ingresos. Hoy estamos frente a una realidad distinta. El precio internacional aumentó, pero nosotros continuamos vendiendo bajo una estructura fija para amortiguar el impacto. En términos prácticos, el Departamento terminó subsidiando parte del costo del café. Eso puede funcionar por un tiempo, pero no indefinidamente. Tenemos la responsabilidad de proteger al consumidor y, al mismo tiempo, asegurarnos de que el mecanismo que utilizamos para hacerlo pueda continuar funcionando”, explicó Agro. Irving Rodríguez Torres.
Agricultura interviene en la compra para reducir costos en la cadena
El Programa de Compra y Venta de Café cumple también una función dentro del abasto. Agricultura facilita un mercado para el producto y adquiere café importado para completar la diferencia entre lo que se produce localmente y lo que se consume. Esto asegura mantener un mercado ordenado, un precio garantizado y facilitar un abasto continuo al consumidor.
Aunque otros compradores pueden adquirir café directamente en el mercado internacional, esas operaciones pueden estar sujetas a cargos arancelarios que aumentan el costo de introducir el producto. En el caso del programa gubernamental, la estructura aplicable permite evitar determinados costos que de otra manera podrían incorporarse a la cadena comercial y eventualmente trasladarse al consumidor.
“El Programa de Compra y Venta de Café no existe solamente para comprar y vender un producto. Cumple una función dentro del abasto y nos permite intervenir para reducir costos que, de otra manera, terminarían incorporándose al precio. Lo importante es que ese programa se mantenga saludable para que pueda continuar cumpliendo esa función”, añadió el Secretario.
La nueva Orden dispone además que, si el precio de adquisición del café importado semitostado por ADEA llegara a superar el precio establecido, ADEA podrá venderlo al precio de compra. No obstante, antes de transferir cualquier aumento a los torrefactores, el Departamento de Agricultura deberá notificarlo por escrito al secretario del DACO.
Una decisión con representación de toda la cadena
Agricultura subrayó que la revisión busca atender las necesidades de una industria en la que cada componente depende del anterior: el agricultor produce y cosecha; el beneficiador procesa el fruto; y el torrefactor prepara el producto que finalmente llega al consumidor.
“Si uno de esos componentes deja de ser viable, toda la cadena se afecta. Hacerle justicia al agricultor significa reconocer cuánto cuesta producir; procurar estabilidad para beneficiadores y torrefactores significa permitir que la cadena siga operando; y proteger al consumidor significa evitar que las presiones acumuladas del mercado lleguen de manera abrupta a su bolsillo. Ese balance es precisamente lo que hemos procurado alcanzar con este proceso”, concluyó el secretario Irving Rodríguez Torres.
