Los comentarios profundizan en las preocupaciones expresadas por el Comisionado Residente al firmar, junto a otros miembros del Congreso, una carta el 30 de octubre que solicitó retirar la propuesta.
Caguas, Puerto Rico — El Comisionado Residente Pablo José Hernández presentó comentarios ante el Negociado del Censo de Estados Unidos para advertir sobre los posibles efectos de las reglas propuestas para el Censo 2030 en la contabilización de la población de Puerto Rico y de las comunidades puertorriqueñas en Estados Unidos.
El 30 de octubre, Hernández firmó junto a otros miembros del Congreso una carta dirigida al Negociado del Censo en la que expresaron su oposición a la propuesta y solicitaron su retiro. La comunicación planteó preocupaciones sobre los nuevos criterios de residencia, el uso de récords administrativos y las restricciones a la recopilación de información sobre raza, origen étnico y orientación sexual. En sus comentarios específicos sobre Puerto Rico, el Comisionado Residente detalla cómo estos cambios podrían afectar el conteo de nuestra población.
“Nos preocupa que esta propuesta limite la información demográfica esencial que se recopila sobre nuestra población. Sin datos precisos, se hace más difícil identificar las necesidades de nuestras comunidades y priorizar lo básico: los servicios, los recursos y la atención que nuestra gente necesita. Por eso, me opuse a esta regla y solicité su retiro”, expresó el Comisionado Residente.
Entre sus señalamientos, Hernández advierte que utilizar únicamente récords contributivos federales podría excluir a residentes bona fide de Puerto Rico que no tienen obligación de radicar una planilla federal. Por ello, plantea considerar también información del Departamento de Hacienda, incluidos los formularios W-2PR. Asimismo, señala que los sistemas automatizados podrían dejar fuera hogares en comunidades rurales cuyas direcciones no siguen los formatos convencionales.
Los comentarios también cuestionan las posibles restricciones a las preguntas sobre raza y origen hispano, cuya información permite identificar a las comunidades puertorriqueñas dentro y fuera de la Isla. Además, señalan la importancia de considerar los movimientos de personas entre Puerto Rico y los estados para evitar que sean omitidas o contadas incorrectamente.
La importancia de un conteo preciso queda reflejada en los resultados de 2020. Según el propio Negociado del Censo, en el Censo de 2020 se estima que aproximadamente 217,000 residentes de Puerto Rico, equivalentes al 7.1% de la población estimada en hogares, fueron omitidos del conteo.
Los datos del Censo ayudan al Gobierno de Puerto Rico a planificar los servicios que necesitan los municipios y las comunidades, revisar los distritos legislativos y administrar programas federales. Por eso, Hernández plantea que las reglas del Censo 2030 deben evitar que Puerto Rico y su población queden insuficientemente representados en la información oficial.
