24 de julio de 2026 (San Juan, Puerto Rico) – Hay casos que, por su gravedad y por el profundo dolor que causan, exigen que el Departamento de Justicia llegue hasta las últimas consecuencias. El asesinato de una niña inocente es uno de ellos. La Secretaria de Justicia tomó la firme determinación de que este caso se litigara en un juicio.
Tras evaluar la totalidad de las circunstancias y la evidencia obtenida, la Secretaria tomó esa determinación convencida de que era lo correcto y de que era nuestro deber procurar justicia para Gabriela Nicole y su familia, como lo hacemos para todas las víctimas de delito.
Lamentablemente, esa decisión ha provocado expresiones que no reflejan la realidad por parte de un exfiscal que recomendó una negociación y finalmente abandonó el caso alegando una justificación distinta a la que hoy expone públicamente.
Un día después del veredicto de culpabilidad resulta hasta insensible desviar la atención hacia una discusión personalista cuando lo verdaderamente importante es que se hizo justicia para una niña inocente y su familia.
Además, discutir públicamente aspectos de la prueba y la investigación de un caso, conociendo que ya comenzó el juicio contra otra coacusada por los mismos hechos, resulta contrario a los principios éticos que deben regir la profesión de todo fiscal y abogado, pues puede afectar la sana administración de la justicia.
Este caso desde el inicio contó con cuatro fiscales y el respaldo total del Departamento de Justicia en distintas áreas, incluyendo procuradores, agentes investigadores, técnicos de asistencia a víctimas y otros funcionarios. Fue un verdadero esfuerzo de equipo junto a la Oficina del Jefe de los Fiscales. Decir lo contrario falta a la verdad. Como jefe de los Fiscales, puedo dar fe de que la secretaria ha respaldado, y siempre respaldará, la labor del Ministerio Público.
Siempre actuaremos conforme a derecho y en beneficio de las víctimas. A Gabriela Nicole Pratts Rosario se le ha hecho justicia, y eso es lo verdaderamente importante.
