Primeras doctoras en Psicología Escolar del RUM abren camino para futuras generaciones

Share

El Recinto Universitario de Mayagüez (RUM) de la Universidad de Puerto Rico (UPR) celebró un momento histórico en su oferta académica al conferir los primeros grados doctorales en Psicología Escolar a Brenda M. Cintrón Rodríguez, Mónica D. Ruiz Ruiz, Xiomara M. Colón Aponte y Krystal A. Montalvo González. Asimismo, se trata de la primera cohorte de Psicología Escolar que culmina este grado en todo el sistema de la UPR, un logro que fortalece la preparación de profesionales capaces de atender las necesidades académicas, sociales y emocionales de las comunidades escolares desde una perspectiva integral.

Las nuevas doctoras completaron investigaciones que abordaron diversos temas de relevancia para la realidad puertorriqueña, entre estos la desesperanza en adolescentes y jóvenes, las necesidades de estudiantes sordos, la atención de escolares con síndrome de Down y estrategias psicoeducativas para promover la comprensión del trastorno por déficit de atención e hiperactividad. De igual forma, coincidieron al destacar la excelencia de la formación recibida, el apoyo de la facultad y la solidaridad que caracterizó a la cohorte durante los años de estudio.

Para Cintrón Rodríguez, alcanzar el doctorado representa una mezcla de orgullo, satisfacción y responsabilidad por tratarse del primer grupo que culmina exitosamente el programa.

“Me llena de mucha emoción; son muchos sentimientos encontrados porque es el primer grupo que completa exitosamente el grado. Siento que conlleva mucha responsabilidad, así que hay muchas personas que están pendientes y eso aumenta mi nivel de autoexigencia para hacer las cosas bien”, expresó.

Destacó que el apoyo mutuo entre las integrantes del grupo fue fundamental para superar las exigencias académicas y personales que enfrentaron durante el trayecto.

“Nosotras sabíamos exactamente lo que estábamos sintiendo y dónde estaban nuestras dificultades. Siempre buscábamos apoyarnos unas a otras”, relató.

Su investigación doctoral, titulada Indicadores de Desesperanza en una Muestra de Adolescentes y Jóvenes en Puerto Rico, examinó factores asociados al bienestar emocional de esa población, tema que guarda estrecha relación con su interés profesional de continuar trabajando con adolescentes y jóvenes.

Asimismo, destacó la preparación integral que recibió en el programa. “El programa tiene una mirada bien biopsicosocial. Todos los componentes que necesitamos para ser competentes en el campo los tenemos”, aseguró.
Por su parte, Colón Aponte describió como un gran orgullo completar sus estudios doctorales y formar parte de esta primera clase graduada.

“Terminar el doctorado es una emoción y un orgullo bien grande. Durante este transcurso hemos aprendido un montón y creado conexiones con diferentes personas que me las llevo para toda la vida”, manifestó.

Resaltó la amplitud de la preparación académica obtenida en el RUM. “Es un programa bien abarcador, donde hay práctica biopsicosocial, intervención, psicoeducación, consultoría y evaluación. Me siento súper preparada después de haber estudiado aquí”, sostuvo.

Su proyecto doctoral, Estudio de Caso: Estrategia psicoeducativa basada en el libro “The Brain Building Book” para potenciar la comprensión del diagnóstico sobre el Déficit de Atención e Hiperactividad, exploró herramientas dirigidas a fortalecer el entendimiento de esta condición y fomentar una mayor comprensión de sus implicaciones dentro de los entornos educativos y familiares.

Al recordar su paso por el programa, destacó las sesiones de estudio virtuales en medio de la pandemia, las conversaciones académicas que trascendían el salón de clases y, sobre todo, los vínculos desarrollados con sus compañeras. “Más que una comunidad, es una familia que uno tiene extendida”, afirmó.

Mientras, Ruiz Ruiz definió la obtención del grado doctoral como el resultado de años de perseverancia, compromiso y dedicación. “Fueron muchos retos en el camino, pero con la persistencia se logró”, indicó.

Señaló que pertenecer a la primera cohorte representa también la oportunidad de abrir camino para futuras generaciones de psicólogos escolares. “Estamos abriendo camino para futuros colegas. Es un programa muy sólido; hay mucho aprendizaje académico, profesional y personal”, sostuvo.

Entre las experiencias más significativas de su paso por el programa destacó la oportunidad de servir como asistente de cátedra e impartir cursos a estudiantes subgraduados. “Poder participar en la formación de estudiantes fue una de las experiencias más positivas que me llevo del programa”, aseguró.

Su investigación doctoral, titulada Estudio de Necesidades en el Ámbito Escolar de la Población de Escolares con Síndrome de Down en el Sistema Público de Puerto Rico: La Perspectiva de Cuidadores Primarios, atendió las necesidades y desafíos que enfrenta esta población desde la óptica de quienes acompañan su desarrollo y educación.

Por otro lado, Montalvo González catalogó como un privilegio haber formado parte del primer grupo doctoral en Psicología Escolar del Recinto. “Fuimos ese primer grupo que abrió paso a los nuevos integrantes que se están uniendo al programa y sin duda fue un placer formar parte de este primer grupo”, expresó.

Recordó que la experiencia estuvo marcada por múltiples retos derivados de su condición de cohorte pionera. Sin embargo, aseguró que la unión del grupo les permitió superar los obstáculos.

“Como grupo pasamos por muchas situaciones, risas y llantos, pero como familia nos dimos fortaleza para llegar a donde estamos hoy”, relató.

Su investigación, Necesidades académicas y sociales de estudiantes sordos en el contexto escolar puertorriqueño: Una mirada desde la perspectiva de padres y maestros, se centró en identificar barreras y oportunidades para fortalecer los servicios dirigidos a esta población estudiantil.

“Mi interés en la comunidad sorda surge cuando pude identificar que, aun teniendo algunos recursos, los estudiantes continúan enfrentando barreras en las escuelas públicas y privadas”, explicó.

Asimismo, enfatizó el potencial transformador de la disciplina. “La psicología escolar es un campo bien bonito. No solamente se trabaja con los niños, sino también con los padres y otros profesionales de las escuelas. Se puede lograr un cambio increíble en un futuro y tener un Puerto Rico mejor”, afirmó.

Las cuatro graduadas coincidieron en que uno de los mayores legados de esta experiencia fue la red de apoyo que construyeron entre sí. Más allá de compartir cursos, prácticas, investigaciones y exámenes comprensivos, desarrollaron relaciones que describen como una familia extendida y que continuarán acompañándolas en sus respectivas trayectorias profesionales.

Asimismo, destacaron que la primera cohorte doctoral en Psicología Escolar se distingue por estar integrada exclusivamente por mujeres, una característica que asociaron con la composición histórica de la disciplina, aunque coincidieron en la importancia de continuar promoviendo una mayor diversidad dentro del campo profesional.

Para el doctor Miguel A. Muñoz, rector interino del RUM, la culminación de esta primera cohorte representa un logro trascendental para la institución y para la profesión.

“La graduación de estas primeras doctoras en Psicología Escolar refleja la excelencia académica, la determinación y el compromiso que distinguen a nuestros estudiantes. Nos llena de orgullo saber que llevarán los conocimientos y valores adquiridos en el RUM a diversos escenarios profesionales, donde continuarán impactando el bienestar y desarrollo de las comunidades escolares. Este logro reafirma nuestra misión de formar profesionales preparados para responder a las necesidades de Puerto Rico”, expresó.

Ver más

Noticias Locales