La administración de la gobernadora Jenniffer González Colón declaró un estado de emergencia ante la interrupción del servicio de agua potable que afecta a residentes de varios municipios del noreste de Puerto Rico, mientras continúan los trabajos y ajustes operacionales de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA).
La nueva orden ejecutiva establece una emergencia para los municipios de Canóvanas y Río Grande debido a la falta del servicio de agua provocada por trabajos programados y situaciones operacionales que impactaron el sistema de distribución. Como parte de la respuesta, la gobernadora ordenó activar la Guardia Nacional de Puerto Rico para apoyar las labores necesarias durante la emergencia.
Más temprano, el secretario de Asuntos Públicos de La Fortaleza, Jean Peña Payano, había adelantado que el gobierno enmendaría la declaración de emergencia para incluir también a Loíza, junto con Canóvanas y Río Grande. Sin embargo, el documento oficial publicado posteriormente incluyó a Canóvanas y Río Grande, mientras Loíza no apareció en la orden publicada.
Peña Payano explicó que el gobierno mantiene activo desde el pasado 24 de junio el protocolo relacionado con sequía y posibles interrupciones programadas del servicio para Loíza y Canóvanas, debido a la reducción en los abastos de agua y la necesidad de monitorear los niveles de los cuerpos de agua que suplen a estas comunidades.
El funcionario indicó que las condiciones de los ríos que abastecen estas zonas son evaluadas diariamente y que el plan de racionamiento se mantuvo preparado como medida preventiva, aunque inicialmente no había sido necesario activarlo.
Como parte de la orden ejecutiva, las agencias de seguridad y manejo de emergencias deberán coordinar recursos adicionales para garantizar el acceso al agua potable y atender las necesidades de los ciudadanos afectados. También se instruyó a varias dependencias gubernamentales a facilitar los recursos fiscales, humanos y operacionales necesarios.
Sobre el particular, la Gobernadora Jenniffer González Colón explicó que la posibilidad de implementar interrupciones programadas esta latente y responde a la reducción en los niveles de los cuerpos de agua y a la necesidad de proteger el sistema de distribución.
“Se detuvo lo más que se pudo, pero se hizo un aviso desde temprano para que la gente se preparara”, sostuvo la gobernadora al defender la respuesta del gobierno.
La primera ejecutiva también advirtió que otros municipios podrían enfrentar medidas similares si continúan las condiciones secas y no se registran lluvias suficientes.
“No descartamos que esto se pueda expandir a otros municipios. Vamos a seguir monitoreando”, indicó González Colón.
La crisis ocurre en momentos en que la AAA realiza trabajos en infraestructura crítica, incluyendo sistemas de producción y distribución de agua, mientras el gobierno insiste en que las labores buscan mejorar la estabilidad del servicio ante la presión que enfrenta el sistema.
Las autoridades exhortaron a los abonados a mantenerse atentos a los comunicados oficiales sobre cambios en el servicio, distribución de agua y posibles nuevas medidas de emergencia.

