Esta semana, el P. Enrique “Kike” Camacho, director de Cáritas de Puerto Rico, viajó a Venezuela para acompañar y supervisar la entrega del primer envío de suministros humanitarios coordinado desde Puerto Rico hacia el hermano país. La misión, realizada en colaboración con el Departamento de Estado de Puerto Rico, busca garantizar que la ayuda llegue de manera efectiva a Cáritas Venezuela, desde donde será distribuida a las comunidades y familias afectadas por la reciente emergencia sísmica.
En declaraciones escritas el sacerdote expresó:
“Hoy ha sido para mí un día con una mezcla muy grande de sentimientos. Por un lado, el dolor desgarrador de presenciar una de las desgracias más terribles en la historia contemporáneo. Yo he estado un muchos desastres en los 19 años que llevo en Cáritas; en Haití, Jamaica y por supuesto el huracán María en PR entre otros, pero nunca había visto algo así de fuerte. Uno va por esas calles de la Guaira y parece una explosión de una bomba atómica, y uno sigue viendo la misma destrucción kilómetro tras kilómetro por esas áreas afectadas. Me provocó mucho sentimiento y tristeza. El país va a tardar mucho en recuperarse, por lo que tenemos que ayudarles lo más que podamos a nuestros hermanos venezolanos.
Pero por otro lado, poder ver cómo las ayudas recaudadas en Puerto Rico se repartían donde mismo hay tanta destrucción, y ver a los venezolanos decir “Dios te bendiga” por darles una caja de agua, alimentos o medicinas traídos de nuestra querida tierra borinqueña, me llena de mucho orgullo, por ser parte de esta generosa raza brincana llena de compasión y amor.
Gracias a todos por poner su granito de arena para hacer esto posible, y esto sólo es el comienzo, seguiremos ayudando, abrazando y acompañando en medio de tanto dolor. Ese es el verdadero sentido de nuestra vida humana; fuimos creados para dar amor y compasión.”

