(San Juan, Puerto Rico, 5 de junio de 2026) El presidente de la Junta Examinadora de Peritos Electricistas, Aníbal Picón, defendió la importancia de mantener procesos rigurosos de evaluación para los aspirantes a obtener una licencia profesional, luego de que el Senado aprobara la Resolución 393, que ordena una investigación sobre la administración del examen práctico requerido para el licenciamiento de peritos electricistas.
Picón sostuvo que la evaluación práctica es indispensable para garantizar la seguridad pública y la calidad de los servicios que reciben los ciudadanos, al tiempo que reafirmó la disposición de la Junta de colaborar con cualquier proceso de revisión o investigación.
La resolución encomienda a la Comisión de Trabajo y Relaciones Laborales del Senado evaluar distintos aspectos asociados al proceso de licenciamiento, incluyendo la administración del examen práctico y los mecanismos utilizados para certificar las competencias de quienes aspiran a ejercer la profesión de perito electricista en Puerto Rico.
Picón indicó que la Junta atenderá cualquier requerimiento de información que surja como parte del proceso legislativo y confía en que la investigación permitirá exponer objetivamente el alcance y la importancia de los mecanismos utilizados para evaluar las competencias de quienes aspiran a ejercer la profesión.
“La Junta Examinadora de Peritos Electricistas tiene la responsabilidad legal y moral de velar porque cada persona que obtenga una licencia profesional haya demostrado los conocimientos y las destrezas necesarias para ejercer una profesión que impacta directamente la seguridad de vidas y propiedades. Ese principio ha guiado nuestro trabajo y continuará guiando cada una de nuestras determinaciones”, expresó Picón.
El presidente de la Junta explicó que la licencia de perito electricista autoriza a una persona a realizar trabajos que impactan directamente la seguridad de hogares, comercios, industrias e infraestructura crítica, por lo que resulta indispensable verificar que los candidatos poseen tanto los conocimientos teóricos como las destrezas prácticas necesarias para ejercer la profesión de manera competente.
“Cuando se habla de instalaciones eléctricas no estamos hablando de un simple trámite administrativo ni de un requisito burocrático. Estamos hablando de sistemas que, de ser instalados o intervenidos incorrectamente, pueden provocar incendios, daños estructurales, pérdidas económicas e incluso poner en riesgo vidas humanas. Por esa razón los procesos de evaluación tienen que ser rigurosos y responder al interés público”, afirmó.
Picón señaló que la evaluación práctica forma parte esencial del proceso de licenciamiento porque permite corroborar la capacidad del aspirante para aplicar correctamente los conocimientos adquiridos y responder adecuadamente a situaciones reales relacionadas con instalaciones eléctricas.
“El conocimiento teórico es indispensable, pero la práctica permite validar la capacidad del candidato para aplicar correctamente ese conocimiento en escenarios reales de trabajo. Una cosa es conocer una disposición del Código Eléctrico Nacional y otra muy distinta es demostrar que se puede aplicar adecuadamente en situaciones que afectan la seguridad de personas y propiedades”, indicó.
El funcionario añadió que la responsabilidad principal de la Junta es proteger a la ciudadanía mediante la certificación de profesionales debidamente preparados para desempeñar funciones que conllevan altos niveles de responsabilidad técnica.
“La licencia de perito electricista representa una certificación de competencia profesional otorgada por el Estado. Nuestra obligación no es facilitar el acceso a una licencia a cualquier costo; nuestra obligación es garantizar que quien la obtenga haya demostrado que posee las capacidades necesarias para ejercer de manera segura, ética y responsable”, manifestó.
Asimismo, destacó que la confianza que deposita la ciudadanía en los profesionales licenciados surge precisamente de la rigurosidad de los mecanismos de evaluación y de los estándares que exigen las entidades reguladoras.
“La ciudadanía deposita su confianza en los profesionales licenciados porque entiende que han sido sometidos a procesos serios de evaluación. Esa confianza se construye precisamente sobre la rigurosidad de los mecanismos de licenciamiento y sobre el compromiso de las entidades reguladoras con la excelencia profesional”, añadió.
Finalmente, Picón reiteró que la Junta Examinadora continuará cumpliendo con la responsabilidad que le ha sido delegada por ley para garantizar que las personas que reciben una licencia profesional hayan demostrado las competencias necesarias para ejercer la profesión de manera segura y responsable.
“El examen práctico no debe verse como una barrera. Debe verse como una garantía de calidad profesional y de protección para el pueblo de Puerto Rico. Nuestro compromiso seguirá siendo preservar los más altos estándares de evaluación para asegurar que quienes ingresen a esta profesión estén debidamente preparados para ejercerla con responsabilidad y competencia”, concluyó.

