(Carolina, 29 de abril de 2026)-Tras la culminación del proyecto de reconstrucción de las avenidas Sánchez Osorio y Galicia en Carolina, con una inversión de $44.9 millones abarca 3.5 kilómetros que incluye mejoras al sistema pluvial y aceras, el alcalde José Carlos Aponte Dalmau, señaló que cuando hicieron los estudios iniciales y el análisis de lo que había, vieron que existía un sistema pluvial de muchos años y que había una cantidad limitada de parrillas pluviales. Así que con el propósito de optimizar estos sistemas, trabajamos en la instalación de sistemas adicionales para promover la detención e infiltración del agua.
¿Cómo logramos mitigar las inundaciones?
Lo hicimos al construir todo un nuevo sistema pluvial moderno, diseñado para manejar de forma eficiente unos volúmenes de correntía pluvial mucho más grandes que los tubos que estaban construidos allí. El sistema pluvial que nosotros tenemos en nuestro país está diseñado para unas cantidades de correntía de aquellos años según la data que se tenía. Y obviamente, al aumentar significativamente la cantidad de lluvia, sobre todo con los huracanes, pues esos sistemas no tienen la capacidad de manejar esos flujos tan altos. Y precisamente este proyecto, eso es lo que hace.
“Instalamos más de 80 nuevos pocetos pluviales. Lo que había eran demasiado pocos pocetos pluviales. Ahora se instalaron más de 80 pocetos pluviales nuevos, que permiten interceptar el agua de lluvia de forma inmediata y redirigirla de manera controlada. O sea, sacarla de la calle y llevarla inmediatamente a las tuberías. Y entonces esos nuevos 80 pocetos pluviales se suman sobre 350 metros lineales de parrillas continuas que capturan esa correntía superficial antes de que se acumule en la vía. Ejemplo: Si tiran latas de aluminio o plástico, las gomas de los carros comprimen. Las gomas de los carros comprimen esos materiales y cuando llueve esos materiales son arrastrados por esa correntía, llegan a los pocetos pluviales, llegan a las alcantarillas y empiezan a tapar los sistemas. Uno de los elementos más innovadores en este proyecto es la construcción de más de 220 microestructuras de detención soterradas con capacidad de infiltración y evotranspiración que permiten manejar el agua directamente en el terreno reduciendo la carga del sistema. Y estos 220 microestructuras de detención también son buenas porque teníamos que cumplir con la ley de reforestación de Puerto Rico y allí se sembraron una serie de variedades de palmas, así que debajo de esas palmas hay unas microestructuras para mantener esas palmitas hidratadas. La infiltración es el proceso mediante el cual el agua de lluvia penetra en el suelo. Por eso vemos espacios ajardinados y con palmas en las avenidas y la evapotranspiración es ese proceso de cómo el agua desaparece naturalmente del terreno, ayudada, claro, por el sol y la vegetación, y eso está debajo de cada espacio donde usted ve palmas. Además, se instalaron sobre 3,000 metros lineales de tubería pluvial perforada en polietileno de alta densidad, interconectando tanto los sistemas nuevos como los existentes, creando así una red mucho más eficiente y continua. También realizamos la limpieza y rehabilitación de más de 30 posetos existentes, optimizando la capacidad del sistema que había antes”, Aponte Dalmau.

