(San Juan, Puerto Rico 20 de marzo) – Rechazo de forma tajante y contundente las alegaciones falsas, libelosas y difamatorias de una exempleada de la agencia, a quien se le retiró la confianza. Se trata de ataques con agenda, motivados por decisiones firmes que han tocado intereses. No me van a intimidar, ni desviar del trabajo que he estado llevando a cabo.
Desde el primer día lo advertí sin ambigüedades: en el Departamento de Corrección y Rehabilitación (DCR) se combate el narcotráfico, la corrupción, la violación de derechos civiles, el abuso de poder y el discrimen político. El que no esté dispuesto a cumplir con la ley, no tiene cabida aquí.
Con 26 años de servicio como exjuez, exfiscal y servidor público, tengo la experiencia y la determinación para hacer lo que otros no se atrevieron. Voy a seguir “limpiando la casa”, caiga quien caiga. Conozco los procesos legales, por lo que estamos listos para defender nuestro trabajo.
Reitero que continuaré trabajando para el cumplimiento de la ley y la eliminación total de privilegios, sin distinción de personas.
Repaso algunas decisiones que he tomado desde que asumí el cargo:
* $11 millones anuales: impacto de la eventual cancelación del contrato de salud.
* $6.4 millones incautados: material del narcotráfico y el contrabando sacado de circulación.
* 12 empleados arrestados y destituidos: cero tolerancias a la criminalidad dentro del sistema.
* Despidos inmediatos: por probadas violaciones a derechos civiles y conducta inaceptable.
* Remoción de personal de confianza: limpieza profunda en las estructuras de poder.

