Actualmente, en ausencia de herederos, los bienes del causante pasan automáticamente al Gobierno de Puerto Rico, aun cuando haya existido una figura de cuidado constante y comprometida.
El Capitolio — Edgar Robles Rivera, representante del Distrito que comprende los municipios de Arecibo y Hatillo y también es presidente de la Comisión de Asuntos al Consumidor, presentó el Proyecto de la Cámara de Representantes de Puerto Rico 1088, medida para enmendar el Artículo 1726 del Código Civil de Puerto Rico, con el propósito de reconocer como herederos legítimos a los tutores legales o cuidadores formalmente reconocidos cuando una persona fallece sin testamento y sin familiares hasta el sexto grado de consanguinidad.
La medida responde a los numerosos casos en los que adultos mayores o personas con alguna discapacidad reciben cuidados prolongados de terceros que, sin ser familiares, asumen responsabilidades esenciales como la administración de medicamentos, el acompañamiento a citas médicas, la asistencia personal y el apoyo emocional, muchas veces durante años.
Actualmente, en ausencia de herederos, los bienes del causante pasan automáticamente al Gobierno de Puerto Rico, aun cuando haya existido una figura de cuidado constante y comprometida.
El Proyecto de la Cámara de Representantes de Puerto Rico 1088 propone que, antes de que opere esa disposición, los tutores legales o cuidadores formalmente reconocidos puedan ser considerados herederos, siempre que se cumplan criterios claros y verificables.
“En Puerto Rico hay muchas personas que cuidan con amor, compromiso y sacrificio a adultos mayores que no tienen a nadie más. No es justo que, al fallecer, el Estado herede automáticamente y se ignore a quien estuvo ahí todos los días cuidando su dignidad y su bienestar. Esta medida busca hacerle justicia a esa realidad”, expresó Robles Rivera.
La iniciativa forma parte de un esfuerzo legislativo para atender los retos del envejecimiento poblacional y los cambios en la estructura familiar del país, reconociendo el valor humano y social del cuidado brindado desde los hogares, y surge por petición de la Lcda. Arlene I. Ramírez Rodríguez.

